PÁGINA DE AYUDA

La comunidad de Movemos Europa ha crecido hasta alcanzar casi el millón de personas. Con los años hemos aprendido a formular peticiones y a impulsar y ganar campañas. Aquí encontrarás algunos consejos para lograr que tu campaña sea todo un éxito.

Si quieres lanzar una petición, también puedes echarle un vistazo al apartado de preguntas frecuentes. 


¡Consejo!

¿Sabes cuál es la diferencia entre una PETICIÓN y una CAMPAÑA?

Una PETICIÓN es el texto que cuelgas en internet para que la gente lo firme. Si tienes suerte, esto será suficiente para conseguir el cambio que buscas. Pero en Movemos Europa somos conscientes de que para lograr cambios de verdad, hace falta una campaña impactante.

Una CAMPAÑA es todo lo que haces de manera virtual y presencial para alcanzar el cambio que buscas: divulgar tu causa en redes sociales, organizar acciones de protesta y eventos creativos, reunirte con políticos para presionarles, generar el interés de la prensa o conseguir el apoyo de activistas locales, entre muchas otras cosas.

¡Lanza tu petición y campaña AHORA!


FASE 1: Cómo empezar una petición

Fija un objetivo y busca al/la responsable de la toma de decisiones

Fija un objetivo: El primer paso es fijar un objetivo concreto y alcanzable. Así, en vez de pedir al gobierno que “acabe con el cambio climático”, escoge un objetivo específico que contribuya a este propósito, por ejemplo, crear un impuesto sobre el carbono o prohibir la importación de petróleo de arenas bituminosas. 

Escoge a un/a responsable de la toma de decisiones: Averigua quién tiene el poder suficiente para realizar el cambio y dirige la petición a esta persona. Puede ser tu ayuntamiento o tal vez un ministro, en caso de que quieras cambiar la ley. Intenta ser lo más específico posible para que esta persona se sienta responsable y le sea más difícil desentenderse.

 

Cómo redactar la petición

Título de la petición: Lo primero que la gente ve es el título, así que intenta ser breve, concreto y directo para crear interés. Si tu petición va dirigida  a un lugar específico, inclúyelo en el título, por ejemplo, “No cerréis las bibliotecas de París”. 

¿A quién va dirigida?: Se trata del destinatario de la petición, no quién te gustaría que la firmara. ¿Quién tiene el poder de materializar los cambios que pides? Puede ser un/a diputado/a, un/a eurodiputado/a, el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo o tu ayuntamiento. O quizás un/a ministro/a, un/a director/a general, el/la alcalde/sa… Lo mejor es que sea una única persona. Las peticiones dirigidas a varias personas acostumbran a cosechar menos éxito.

¿Qué quieres que haga el destinatario de tu petición?: Se refiere a lo que pides en tu petición, por ejemplo: “Pedimos que se oponga a la fusión Bayer-Monsanto y evite el daño causado por estas multinacionales. También exigimos transparencia total en el proceso de toma de decisiones”, o “Falciani es un pionero de la justicia fiscal. El Gobierno español no puede extraditarlo a Suiza”. De nuevo, intenta ser breve: un par de líneas bastarán para decir qué quieres. Luego ya te explayarás explicando su importancia.

¡Consejo! Pide una sola cosa en tu petición. No lo pidas todo a la vez: escoge lo más importante, sé estratégico.

¿Por qué es importante?: Aquí es donde explicas por qué alguien debería firmar tu petición. Describe el problema, por qué importa y qué pretendes hacer al respecto. Darle un toque personal resulta muy efectivo: ¿tú mismo o alguien conocido se ha visto afectado por el tema de tu campaña? Cuéntalo. Si además puedes incluir enlaces a artículos o estudios sobre el tema, mucho mejor.


FASE 2: Cómo impulsar tu campaña

 

Comparte tu petición

Redes sociales: Facebook y Twitter son perfectos para divulgar tu petición. Por cada persona que comparta tu campaña, unas 100 más la verán. Haz cálculos. ¡Es mucha gente! Lo mejor es que Facebook y Twitter se lo ponen muy fácil a quien vea tu petición y quiera compartirla. Esto te ayudará a divulgar e impulsar tu campaña en tiempo récord.

Asegúrate de rellenar el apartado de Twitter y Facebook. Escribe un tuit y un mensaje corto y convincente para que la gente que firme la petición pueda compartirlo fácilmente.

Para Twitter, acuérdate del límite de 280 palabras, añade hashtags y etiqueta a otros usuarios. Quizás el/la alcalde/sa, diputado/a o director/a ejecutivo/a a quien va dirigida tu petición tiene una cuenta en Twitter y puedes incluirlo en el tuit.

Para Facebook, empieza tu texto con una llamada a la acción, por ejemplo, “¡Firma ya!” o “¡Firma y comparte!”, y añade una o dos frases persuasivas explicando tu causa al público en general.

Correo electrónico: El correo electrónico puede resultar muy práctico para llegar a personas que habitualmente no usan Facebook ni Twitter. No tengas miedo de hacerlo más personal y demostrar lo mucho que te importa la campaña. Es más probable que se interesen por tu petición si saben lo mucho que te importa. Utiliza la lista de correo de tu organización o simplemente manda un correo a tus familiares y amistades.

 

Cómo conseguir que las personas que te apoyan se involucren

Lograr que las personas que apoyan tu petición la compartan en Facebook/Twitter o por correo electrónico es fundamental para divulgar e impulsar tu campaña. Pídeles que la compartan y explícales que haciéndolo están contribuyendo al éxito de la campaña. No olvides que muchas de las personas que han firmado tu petición se interesan por ese tema tanto como tú, así que estarán encantadas de contribuir en el éxito de tu campaña.

Aprovecha las acciones de campaña y los objetivos logrados: ¿Acabas de alcanzar las 5.000 firmas? ¿El tema de tu petición acapara titulares en la prensa? Cualquier acontecimiento relacionado con tu campaña es una gran oportunidad para mantener motivadas a las personas que te apoyan. Aprovecha las redes sociales y divulga tu petición de nuevo para sacar partido de un hecho clave u objetivo logrado y conseguir aún más apoyos para tu campaña. 

Colabora con Movemos Europa: Si representas a una organización o movimiento y tu petición va viento en popa, en algunos casos Movemos Europa puede ayudarte a movilizar a tus simpatizantes y divulgar tu petición. Envía un correo a youmove@wemove.eu para recibir más información. 

 

Más allá de internet

Consigue visibilidad: Aparecer en los medios de comunicación locales puede dar un gran empujón a tu campaña. Si tu petición trata sobre un asunto local, llama o envía un correo al periódico de tu zona y pregúntales si quieren escribir un artículo sobre tu campaña. No te olvides de incluir toda la información necesaria para que la gente pueda encontrar tu petición y firmarla.

Organiza acciones: Organiza acciones de campaña para dar visibilidad a tu petición. Puedes organizar una manifestación o una marcha, o ponerte en contacto con algún espacio local para organizar un evento. Las opciones son infinitas. ¡Da rienda suelta a tu imaginación!


FASE 3: CONOCE A LA PERSONA A QUIEN VA DIRIGIDA LA PETICIÓN

 

Cómo conseguir que el/la destinatario/a sepa que tu petición existe

Aunque consigas muchas firmas, esto no significa que el/la alcalde, director/a ejecutivo/a o ministro/a a quien va dirigida tu petición sepa que existe. O puede que después de leerla esa persona haya decidido ignorarla o incluso fingir que ni la ha visto. ¡Así de fácil! Por eso tienes que ser insistente.

Twitter: Hoy en día, la manera más fácil de llegar a esta persona es enviándole un tuit directamente. Busca su nombre de usuario en Twitter y escribe un texto breve, por ejemplo: ¡Detenga YA la construcción de la autopista 45! Se lo piden más de 3.000 vecinos, @XYZ. ¿Escuchará a sus votantes? #StopMotorwayNo45. Pide a otra gente que mande tuits similares y espera a ver la reacción. A veces una pequeña lluvia de tuits es suficiente para que un político se dé por enterado y se reúna con los activistas.

 

Ponte en contacto con el/la destinatario/a de tu petición

Sé insistente: Aunque el mundo virtual sea muy conveniente, el trato personal es fundamental para conseguir tu objetivo. Si prefieres que el primer contacto sea mediante correo electrónico y no recibes ninguna respuesta en un par de días, no tengas miedo de llamar por teléfono. Si tampoco te cogen el teléfono, sigue intentándolo hasta que lo hagan. ¡No tires la toalla por un par de llamadas perdidas! Sé insistente, pero sin pasarte: ¡hay que empezar la conversación con buen pie!

Qué decir: Explica de manera clara y concisa tus preocupaciones, habla de tu petición y expone los cambios que te gustaría que esa persona realizara. Si tienes pensado entregar tu petición en mano, dile cuándo volverás para hacer la entrega y pregunta si puede estar presente para recibirla y hablar sobre ella. Recuerda que las buenas maneras son clave: no les des motivos para querer ignorarte.

 

Planifica la entrega de tu petición

¿Cuál es el mejor momento?: No es fácil saber cuál es el mejor momento para entregar una petición. A veces esta decisión no está en tus manos, como cuando existe un plazo que afecta el asunto de tu campaña. De lo contrario, intenta que el momento de la entrega consiga la máxima repercusión posible. Por ejemplo, puedes aprovechar un momento en que los medios de comunicación se interesen por tu tema. Recuerda que no tienes por qué entregar todas las firmas a la vez, puedes ir haciéndolo a medida que la campaña gane adeptos.

¿En persona o por correo electrónico?: Aunque siempre puedes enviar tu petición por correo electrónico o postal, lo mejor es que lo hagas en persona. De este modo, puedes aprovechar el momento de la entrega para conseguir visibilidad y maximizar el impacto de tu petición. Además, es una gran oportunidad para hablar de tu campaña con la persona capaz de materializar los cambios. Cuantos más seáis mejor, así que puedes invitar a las personas que te han apoyado. Si la entrega de firmas es en un lugar público, aprovecha la oportunidad para organizar alguna acción publicitaria.


¿Y ahora qué?

Mantén el contacto con el/la destinatario/a de tu petición: Si recibes una respuesta firme, asegúrate de que sea por escrito. Si la persona se compromete a realizar los cambios que pides, ¡perfecto!, aprovecha para divulgar el éxito de tu petición. Pero no te duermas en los laureles: fija un plazo concreto y mantén el contacto para estar al tanto de los avances. También es posible que tu destinatario no te dé una respuesta inmediata la primera vez que hablas con él/ella. En este caso, mantén el contacto hasta que consigas una respuesta definitiva. 

No te rindas: Aunque la respuesta de tu destinatario no sea la deseada, no tires la toalla. Que se niegue a realizar los cambios que pides no significa el fin de tu campaña. De hecho, a menudo los obstáculos resultan ser un gran revulsivo. Acude a las personas que te han apoyado, explícales la situación y pídeles que te ayuden a divulgar la petición hasta que el responsable de tomar una decisión no tenga más remedio que realizar los cambios que pides.

Cuando ganes, ¡que se entere todo el mundo!: Celébralo en las redes sociales. Cada victoria de un activista en YouMove anima a otras personas a dar el salto, lanzar su propia campaña y conseguir que se escuche su voz. Poco a poco, estamos construyendo una Europa más justa, más democrática, más equitativa y más ecológica para vivir.